Gremio pidió constatar que firmas mantienen garantías para cubrir prestaciones de afiliados. Aseguradoras dicen que han mejorado revisión de los cobros, por alza en montos de cobranzas e inconsistencias detectadas.

“Queremos manifestarle la preocupación de nuestros asociados por el retardo en el cumplimiento de los plazos de bonificación y pago por parte de las isapres”, plantea la misiva que Clínicas de Chile presentó a la Superintendencia de Salud, en marzo, para alertarlos sobre eventuales anomalías financieras en las aseguradoras. “Tanto el plazo de bonificación de las cuentas de pacientes hospitalizados, como el plazo de pago de las facturas, han experimentado en los últimos seis meses un aumento ostensible, existiendo en la actualidad montos considerables que se encuentran devengados y no pagados”, añade la comunicación.

Desde Clínicas de Chile, Alfredo Schönherr explicó que la ley exige que las aseguradoras depositen garantías para cubrir las prestaciones de sus afiliados, que incluyen las que están por pagar, en proceso de liquidación, las ocurridas y no reportadas, y aquellas en litigio.“Considerando que nuestros asociados nos han hecho ver que ha habido una demora importante en las bonificaciones y pagos de cuentas de algunas isapres a prestadores, Clínicas de Chile solicitó al Superintendente de Salud, Sebastián Pavlovic, constatar que las isapres mantengan efectivamente dichas garantías para cubrir las prestaciones que sus afiliados reciben”.

Schönherr añadió que están a la espera de una respuesta de la autoridad, para confirmar “que las garantías están constituidas y que éstas consideren las demoras en las bonificaciones y pagos a los asociados”.

El retraso en los pagos de algunas isapres es visto con preocupación por los prestadores, que pidieron a la autoridad un mayor detalle de los estados financieros, para conocer la realidad económica que enfrenta el sector y verificar si, eventualmente, podrían estar en riesgo los pagos pendientes. Esto, en un contexto en el que las aseguradoras han registrado una caída en las utilidades -que totalizaron $ 37 mil millones en 2015, un 37,8% menos que en 2014-, explicado por un aumento de los costos (11%) por sobre los ingresos (10%), y un crecimiento de la judicialización, que significó un desembolso de $ 22 mil millones en 2015.

El presidente de la Asociación de Isapres, Rafael Caviedes, planteó que “las circunstancias que están afectando a las isapres, en las que se restringe la reajustabilidad sin permitir que los ingresos compensen el incremento de los costos, se traduce en una mayor tensión económica y eso, a la larga, puede deteriorar no sólo la estabilidad financiera, sino la calidad del servicio y las perspectivas de desarrollo de la salud privada”.

Caviedes planteó que el sector enfrenta la mayor tasa de siniestralidad histórica. “De los ingresos obtenidos, un 87,4% va destinado a financiar directamente prestaciones y licencias médicas. El resto es el margen para gastos de administración, impuestos y utilidades, considerando que se gestionan un millón 300 mil licencias médicas y 75 millones de prestaciones al año”.

Control y gastos

El gerente general de isapre Consalud, Marcelo Dutilh, sostuvo que, a raíz de la presentación de las clínicas, la Superintendencia les solicitó antecedentes financieros de los últimos cinco años. “No tenemos ningún inconveniente en entregarlos; lo que se verá reflejado ahí es que los costos han estado subiendo por sobre los ingresos y eso es una situación que tiene que preocupar a los prestadores de salud”.

Respecto del aplazamiento en los tiempos de pago, Dutilh dijo que “pueden estar ocurriendo. En nuestro caso, hemos visto aumentar los volúmenes de montos adeudados, pero el plazo de liquidación lo hemos mantenido en las tasas históricas, en promedio de 50 días de recibidas las cuentas”.

La isapre Cruz Blanca planteó que la dilación obedece a mejoras en la revisión de las cuentas de clínicas, tras detectar anomalías. “A partir de 2016 realizamos una optimización del proceso de revisión y validación de las facturas que mensualmente recibe la Isapre, aproximadamente 12.500, encontrándonos con que en aproximadamente el 14% de los casos existían inconsistencias en términos de costos y convenios”, informó la aseguradora. Y añadió que esta situación “ha derivado en la necesidad de extender el período de revisión de programas médicos, para asegurar una liquidación rigurosa en favor de nuestros usuarios”.

En la isapre Colmena se indicó que en esa entidad “se cumplen los procedimientos regulares de pago con todos los prestadores de salud, cuidando procesos de emisión y pagos de bonos; todas las prestaciones de salud se encuentran reconocidas y garantizadas, y se asegura la continuidad de beneficios a los afiliados”.

El superintendente de Salud, Sebastián Pavlovic, expresó que “nosotros monitoreamos los estándares legales del sistema y hasta ahora toda la información da cuenta de un cumplimiento, pero el planteamiento de las clínicas lo debemos analizar con atención”.

Agregó que “no descartamos que algunas hayan extendido los plazos de pago o estén privilegiando el pago a prestadores con los cuales tengan relación. Todas esas cosas las estamos analizando en detalle”.